Recibió justicia indígena con 20 procesos penales

Más de 20 procesos judiciales por los delitos de robo, hurto, intimidación, muerte, asociación ilícita, tráfico de estupefacientes, ingreso de artículos prohibidos y diferentes contravenciones, marcan el historial delictivo de María Fernanda V., la mujer que recibió justicia indígena en Otavalo junto a dos ciudadanos. Luego del hecho, los miembros policiales comprobaron que en su contra pesaba una boleta de captura en Cañar, donde la buscaban por un robo.
Tras recibir el castigo ancestral, la mujer fue llevada a una casa de salud para recibir atención, por los múltiples latigazos que recibió, luego de que fue descubierta robando junto a sus acompañantes. Entre tanto, los policías verificaron que tenía orden de captura.

La sospechosa era requerida por la justicia, por una boleta de captura emitida por la Unidad Judicial de Azogues, el 15 de mayo del 2022, por un presunto robo.

En febrero de 2021 y diciembre de 2019, la mujer fue detenida en Ibarra, acusada de hurtar los celulares de sus clientes, mientras laboraba como trabajadora sexual en Ibarra; en los dos casos fue declarada inocente.

En diciembre de 2019 fue sentenciada a cinco días de cárcel por agredir a dos policías en Ibarra; en diciembre de 2017 fue sentenciada a ocho meses de cárcel por ingreso de artículos prohibidos a la cárcel del Turi en Cuenca, en donde le encontraron marihuana oculta en la toalla sanitaria.

En diciembre de 2014 fue sentenciada a un año de privación de libertad por asociación ilícita en Azogues; en julio de 2014 recibió seis meses de cárcel por tráfico de estupefacientes en Cuenca; en mayo de 2014 fue detenida por microtráfico en Cuenca; y en 2012 fue investigada por ser cómplice de un asesinato en Machala. A esto se suma la denuncia que le hicieron sus padres en 2011 por el delito de intimidación y sus dos primeros registros judiciales son en 2005 y 2006, por robo y hurto en Azogues.