Richard Carapaz y Jonathan Narvaez en los primeros puestos del Giro

Un final de esprint con caídas incluídas, fue el escenario que se evidenció al finalizar la primera etapa del Giro de Italia, número 105, este viernes 6 de mayo, en la cual dos de los cuatro ecuatorianos cumplieron una destacada competencia.

Al final, la carrera se la llevó el neerlandés Mathieu Van der Poel (Alpecin Fenix) quien tuvo el honor de estrenar la maglia rosa al imponerse en la primera etapa disputada entre Budapest y Visegrád, con un recorrido de 195 km. Richard Carapaz del Ineos Grenadiers llegó en el puesto seis, seguido de su compatriota y compañero de equipo Jhonatan Narváez (puesto 11).

Los otros dos ecuatorianos Jonathan Caicedo (EF Education)  se ubicó en el puesto 75 y Jefferson Cepeda (Drone Hopper-Androni Giocattoli).

Van der Poel (Kapellen, 27 años), debutó en el Tour de Francia en 2021 y logró el sueño de enfundarse el maillot amarillo con triunfo de etapa. Esta vez, en su debut en el Giro tenía la ilusión de verse con la maglia rosa. Y lo consiguió imponiendo su ley en la primera etapa en tierras húngaras.

En un esprint reducido en el que hubo cortes, con caída de Caleb Ewan, uno de los favoritos, emergió la figura de Van der Poel para batir por fuerza y velocidad al eritreo Biniam Girmay (Intermarché) y al español Pello Bilbao (Bahrain Victorious), quien peleó la maglia rosa hasta el final.

Van der Poel marcó un tiempo en meta de 4h.35m.28s, el mismo que el primer grupo de 8 hombres, donde también estaba el ecuatoriano y principal favorito Richard Carapaz. A 4 segundos llegó la totalidad del pelotón con los hombres de la general.

No estuvo en la «pomada» el hombre más rápido del pelotón. El australiano Caleb Ewan sufrió una aparatosa caída a menos de 100 metros de la línea de meta. La lucha se redujo a Van der Poel y Girmay, el flamante ganador de la Gante Wevelgem.

Este sábado la segunda etapa acoge la primera contrarreloj de las dos que hay en el recorrido de la presente edición. Budapest será la salida y meta del examen cronometrado con 9 km por las calles de la capital húngara. Los últimos 1.300 metros son en ascenso, al 4,8 por ciento de pendiente media y tiene un tramo del 14.