En su natal Riobamba, provincia del Chimborazo, fue sepultada Estefanía Mishel Guaranga Chicaiza. Tenía 22 años y perdió la vida en Otavalo, provincia de Imbabura, el pasado viernes.
Su esposo, Jefferson Steven G. G., de 25 años, es el principal sospechoso de este crimen, que se procesa como femicidio.
“En apenas seis meses de este año cuatro muertes violentas de mujeres en Imbabura. No podemos permitir que este tipo de casos se normalice”, señala Paola Romero, de la comunidad Warmi Sorora, de Otavalo.
El sospechoso está preso
La justicia dictó prisión preventiva contra Jefferson, en la audiencia de flagrancia, que se realizó el pasado sábado, en Unidad Judicial Penal de Otavalo.
En tanto, se develaron detalles en torno a esta muerte violenta, que se produjo en la cooperativa Antonio Mejía, en el sur de la ciudad de Otavalo. En un departamento de ese lugar vivía la víctima, junto con su hija, de 7 años.
Estefany y Jefferson llegaron al Valle del Amanecer tras contraer matrimonio en su Riobamba, el 14 de agosto del 2022. La pareja de esposos se dedicaban al comercio ambulante, en Otavalo.
Todo parecía ir bien. Pero, en los últimos años, Estefanía habría revelado a su madre que era víctima de agresiones por parte de su esposo, presuntamente por celos.
Es por ello que decidió separarse de su pareja. Incluso, el agresor tenía orden de alejamiento. La mañana del último viernes, la mujer salió a trabajar, vendiendo frutas en la Terminal Terrestre de Otavalo. Ahí fue abordada por Jefferson, con quien habrían discutido, según testigos.
Pasadas las 15:00 la mujer se retiró a su domicilio. El presunto agresor la siguió. Al interior de la vivienda le habría atacado con un cuchillo. Estefanía recibió una puñalada en la espalda. La mujer intentó huir por la calle. Pedía auxilio, según los vecinos. Sin embargo, habría recibido más puñaladas en el pecho, que terminaron con su vida.
Jefferson tiró el cuchillos y trató de escapar, pero fue detenido por los vecinos y entregado a los policías.