Siete uniformados retenidos y vehículos de la fuerza pública impedidos de pasar en Otavalo

Desde la mañana de este domingo 19 de junio se reportaron incidentes entre manifestantes apostados en la salida sur de Otavalo y miembros de la fuerza pública quienes fueron impedidos de pasar hasta Quito por centenares de indígenas.

Según reportes en redes sociales, los uniformados se trasladaban para prestar apoyo en el control de las protestas en la Capital de la República, en donde se continúan concentrando decenas de manifestantes de todo el país.

Siete policías han sido retenidos en la salida sur de Otavalo por las comunidades de la parroquia Eugenio Espejo. Según confirmó a diario EL NORTE  el mayor Esteban Pesántez, jefe de operaciones del Distrito de Policía Valle del Amanecer, posteriormente habrían sido trasladados hasta el sector de Peguche. 

Al mismo tiempo, un convoy de alrededor con vehículos con militares fueron impedidos de cruzar hacia el sur de la provincia y se les obligó a regresar, desde de La Magdalena hasta Ibarra.

Se conoce según un primer reporte que son nueve vehículos del Ejército con alrededor de 160 servidores miliares impedidos de transitar por parte de comuneros liderados gente de la comunidad Imbabuela

Un teniente, cuatro sargentos y dos cabos  fueron despojados de su equipo entregado en dotación, y luego se evidenció que las esposas están siendo utilizados para inmovilizar a los compañeros y los chalecos utilizados por ciudadanos indígenas que portan escudos artesanales, piedras y palos con puntas tipo lanzas, como instrumentos de defensa. Hubo afectación en los vehículos policiales como parabisas y vidrios trizados, faros destruídos y llantas pinchadas.

Al momento no existe un pronunciamiento oficial de parte del Ejército ni de la Policía Nacional respecto a lo ocurrido este domingo en Imbabura.

Ecuador cumple  el séptimo día de un paro indefinido contra la gestión económica del presidente Guillermo Lasso, en una jornada que ha deambulado entre el estado de excepción declarado por el Gobierno, la protesta social y una pequeña señal de diálogo desde el Parlamento.

En esta jornada también se registró el despliegue de militares y policías en las provincias de Imbabura, Cotopaxi y Pichincha, sometidas al estado de excepción.

Especialmente, el dispositivo de seguridad se ha concentrado en Quito, que es también la capital de la provincia de Pichincha, y cuyo centro histórico ha sido reforzado con vallas metálicas para impedir el acceso al Palacio de Carondelet, la sede del Ejecutivo. Los agentes cuidan cada acceso e incluso han sometido a transeúntes a revisiones con instrumentos detectores de metales.

Policías en motocicletas y a caballo resguardaban, asimismo, varios puntos de la ciudad a donde podrían llegar las delegaciones de campesinos para reforzar las marchas que se han sucedido entre lunes y el viernes de esta semana y que han sido reprimidas por la Policía.

La concentración oficialista tuvo lugar en la avenida Shyris, un sector comercial del norte de la ciudad.