Suicidios, un mal que no desaparece

IBARRA.- Kleimer Javier, Denisse, Alejandro y Dayana, tenían toda una vida por delante. Ellos no se conocían, pero los cuatro tuvieron algo en común: el suicidio.

Triste actualidad
Sus historias de vida han tocado a la sociedad. Desde el viernes pasado por las calles de Ibarra se habla de la decisión que tomó Kleimer Javier, un Agente de Control Municipal, que se quitó la vida, aparentemente sin razón alguna.

Para los especialistas, el intento de suicidio constituye un problema no solo de salud, sino que además es un problema social, pues está afectando a la salud mental de los ciudadanos.

Aranzazu Cisneros, coordinadora de la Maestría en Psicología Clínica con mención en Psicología de la Salud de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), comenta que las situaciones más comunes son la depresión, ansiedad o uso excesivo de sustancias ilícitas. Además, de que las poblaciones más vulnerables o susceptibles son las que presentan falta de recursos económicos.

Problema social
A esto, se suma una alerta activada en Ecuador, en el año 2020 por la Organización Mundial de la Salud (OMS), sobre la situación del suicidio, debido a que año a año, ha ido aumentando en un 2% catalogando que esta es la segunda causa de muerte entre adolescentes y adultos jóvenes.

La alarma se difundió con la misión de que las instituciones educativas, municipios, Gobierno y la comunidad promuevan la concientización de los factores de riesgo del suicidio.

Cada 13 de enero se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, una enfermedad que se ha agudizado por la pandemia.

El trastorno del estado anímico se caracteriza por sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración e interfiere con el desarrollo de la vida normal de los pacientes.

Preocupación mundial
Cada año mueren alrededor de 800 000 personas en el mundo por esta causa, pese a que se considera prevenible. Según el último informe sobre el suicidio en la Región de las Américas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), las tasas de suicidio de adolescentes de 10 a 19 años y de 15 a 24 de Ecuador fueron, de 7,5 y 13,6 por 100 000 habitantes respectivamente.

Respecto al suicidio de jóvenes y adolescentes en Ecuador, hasta la fecha se carece de información epidemiológica de alcance nacional que permita concentrar esfuerzos en las áreas que requieren mayor atención. La problemática sobre este tema social, continúa al alza.