Traslados de reos evitaron 83 muertes violentas en Ecuador, según funcionario

Traslados de reos evitaron 83 muertes violentas en Ecuador, según funcionario

Los traslados de presos de unas cárceles a otras han evitado 83 muertes violentas en centros penitenciarios desde enero en Ecuador, según reveló este jueves Pablo Ramírez, director general del Servicio de Atención de Personas Privadas de Libertad de (SNAI).
«De enero a la fecha hemos prevenido 83 muertes violentas al interior de los centros de rehabilitación, precisamente por generar los denominados ‘traslados de seguridad'», refirió el alto responsable del servicio penitenciario ecuatoriano.

Lo hizo en una rueda de prensa en la que representantes de diferentes instituciones y cuerpos de seguridad ofrecieron detalles del procedimiento del traslado esta semana de cinco convictos considerados como los cabecillas causantes de una masacre que dejó 20 muertos el domingo en la cárcel de Cuenca.

Luego de trasladar a estos cinco reclusos a La Roca, la cárcel de máxima seguridad de Ecuador, ubicada en la ciudad costera de Guayaquil, Ramírez aclaró que estos intercambios son frecuentes y que en 2021 se contabilizaron 2.000.

«Previenen muertes violentas, es una estrategia de prevención», valoró el jefe del SNAI antes de detallar que, para que las autoridades penitenciarias puedan proceder a ellos, se requiere un informe de inteligencia y «la motivación» de los directores de los centros penitenciarios, proceso amparado por el reglamento de rehabilitación social.

Una vez identificada la necesidad de traslado de un preso por razones de seguridad, se comunica mediante un informe a los jueces de garantías penitenciarias de que en un plazo de 24 horas establece y valida la legalidad del procedimiento, detalló.

Los cinco reos trasladados el pasado lunes fueron considerados presuntos responsables de la violencia desatada en la víspera en la prisión de Cuenca, ciudad andina del sur de los Andes ecuatorianos, donde fallecieron una veintena de presos, diecinueve de ellos por agresiones, y uno por la ingesta de algún producto letal.

Se trató del hecho violento de mayor magnitud ocurrido este año en el sistema carcelario ecuatoriano, que el año pasado fue declarado en emergencia después de que murieran 316 presos en una serie de masacres entre bandas rivales que se disputan el control interno de las cárceles.

Por otra parte, Ramírez avanzó que la prisión de máxima seguridad de Guayaquil recibirá una inversión de 2 millones de dólares para acometer mejoras en infraestructuras, seguridad y equipos de tecnología.

El gobernador de la provincia de Guayas, donde se emplaza esa penitenciaría conocida como La Roca, Pablo Arosemena, valoró el trabajo articulado interinstitucional, que permitirá que la prisión resulte «fortalecida en su infraestructura de seguridad y al mismo tiempo cuidando la dignidad y humanidad de las personas privadas de la libertad».

Según Amnistía Internacional (AI), en febrero del año pasado 79 reos fueron asesinados en las cárceles, 119 en septiembre y 62 en noviembre, masacres atribuidas por el Gobierno a disputas entre bandas vinculadas al narcotráfico, que tendrían relación con carteles de la droga de Colombia y México.