Tres décadas buscando “salvar” la zona de Intag

Un desayuno caliente en Cotacachi puede ser una posibilidad para emprender un interesante viaje al interior de la zona de Intag. Una región con una extensión de 2.500 hectáreas de bosque nublado, con incontable biodiversidad, vertientes de agua, y una reserva de cobre y molibdeno de millones de toneladas. Este territorio, considerado por sus habitantes como un bosque primario, ha estado por casi tres décadas bajo la mira de las actividades mineras.

El viaje
Una vez desayunado, -si es que el viajero optó por esta alternativa en Cotacachi- uno comienza el recorrido, hasta este sitio megadiverso, pasando por Quiroga desde donde el paisaje va tomando un color verde con distintos matices, pero verde al fin.

Se recomienda madrugar porque el camino no está en buenas condiciones. Una hora y media de camino hasta Apuela y de allí dos horas más hasta Junín, parroquia García Moreno. Allí le esperan las cabañas EcoJunin, un proyecto comunitario emprendido por varias familias de la zona que ofrecen caminatas hasta las cascadas gemelas, por un sendero de 12 km a 1 300 msnm que empieza en uno de los miradores naturales mejor ubicados de la zona.

Al llegar al mirador (lo puede hacer en auto 4×4) uno se encuentra con la novedad de que debe registrarse para ingresar a una propiedad privada. El proyecto Llurimagua ha tomado posesión de algo que les ha pertenecido a ellos y sus antepasados por años, según indicó Israel Pérez, uno de sus habitantes.

El proyecto Llurimagua se encuentra en una zona que ha librado la resistencia más antigua contra el extractivismo, iniciando en 1995. Después de haber vencido a la gigante BishiMetals, (1997) y a Ascendant Copper (2008) logrando la retirada de sus proyectos para la extracción de cobre en la zona, ahora de nuevo enfrentan un riesgo similar, pero con el aval del propio Estado, a través de Enami-Codelco (esta última empresa estatal chilena).

Este proyecto minero se instaló desde el 2014 con el apoyo de policías y militares poniendo en peligro sus bosques primarios y no menos de 77 especies amenazadas y 43 fuentes de agua en riesgo.