Un voto de castigo

Para muchos analistas, lo que sucedió en las elecciones no fue un voto a favor de determinado líder o tendencia ideológica (¿existe?), tampoco en contra de un gobierno que por sus propios errores cayó en popularidad. Fue un voto de castigo a toda la clase política ante una realidad que agobia a los ecuatorianos y no encuentra solución a los apremiantes problemas de la sociedad que se debate entre la inestabilidad y los despropósitos. La incertidumbre tocó fondo con la pandemia desde 2020, luego la guerra entre Rusia y Ucrania que, aunque no parezca, golpeó la economía nacional y finalmente la inseguridad, narcotráfico, violencia y corrupción que terminaron por dañar todo. ¿Quién nos salva?