La humanidad lleva siglos buscando palabras para nombrar lo que una madre representa. Desde la antigua Grecia, donde se homenajeaba a la diosa Rea, madre de Zeus, Poseidón y Hades, hasta Roma, donde se celebraba a Cibeles en las festividades de la Hilaria, la figura materna ha sido objeto de veneración a través del tiempo. La versión moderna de esta celebración nació en EE.UU. en mayo de 1905, cuando Anna Jarvis decidió rendir homenaje póstumo a su madre, Ann Marie Jarvis, quien se había distinguido durante la guerra civil estadounidense liderando grupos de mujeres voluntarias. Sus esfuerzos culminaron en 1914 con la firma del presidente Woodrow Wilson, que reconoció oficialmente el segundo domingo de mayo como el Día de la Madre. En Ecuador, al igual que en otros países de Latinoamérica, esta celebración se adoptó siguiendo el modelo estadounidense. Más allá de las flores y los regalos, este día invita a la reflexión sobre quienes dieron la vida y aman sin condiciones.