martes, 19 mayo 2026
martes, 19 mayo 2026
.

El Valle del Amanecer es la cuna donde nació Darío Santiago López Salazar, músico y maestro quien desde muy joven supo que esta manifestación artística sería lo más importante de su vida. El ‘Profe’ Darío, como le llaman sus pupilos, desde pequeño escuchaba a la Banda Municipal de Otavalo y esta imagen la guarda como uno de sus mejores recuerdos.

“Me emocionaba ver a la banda, escuchar a los músicos, prestaba mucha atención a la música de las películas que veía”, comenta el artista quien confesó que en su escuela José Martí, donde su padre era docente, había un piano y con unos compañeros se escapaba para sacarle sonido a dicho instrumento.

Así comenzó una trayectoria que ahora ha sumado muchos reconocimientos y ha puesto la bandera en alto de Imbabura, pues hoy forma parte de la Banda Sinfónica Metropolitana de Quito, una de las más reconocidas del país.

Paso por el Ulpiano de la Torre

Darío López viene de una familia de ocho hermanos, y según comentó, siempre pensó que la música era una actividad muy costosa. Con algo de pena y pensando en la economía familiar se decidió por estudiar en el Colegio Agropecuario de Otavalo.

Sin embargo, por esas cosas de la vida se le permitió poder estudiar en la Unidad Educativa Luis Ulpiano de la Torre, gracias a la sugerencia de su madre. “Cada día que pasaba recuerdo que era un aprendizaje muy grande llegaba a la casa emocionado a contarle a mi mamá todo lo que había aprendido”.

Su trayectoria

Empezó estudiando piano y guitarra y desde el noveno año tenía que elegir un instrumento principal y quiso escoger saxofón, pero como no se decidió pronto, le tocó aprender clarinete, instrumento que hasta ese día él no conocía.

“Cuando vi el instrumento por primera vez fue como un amor a primera vista”, recordó López a quien no le importaba madrugar para llegar desde Otavalo a su colegio en Cotacachi. Fui el integrante más joven de la banda del colegio.

La enseñanza

Con apenas 14 años formó parte de la banda del Gobierno Provincial gracias a su primer maestro de clarinete Edgar Hidrobo. Tomó clases en Quito como clarinetista de profesión y pensó que este instrumento se debía seguir enseñando, por lo que estudió Ciencias de a Educación, con Mención en Educación Musical en la Universidad Católica de Quito. Desde allí decenas de niños también se han enamorado del clarinete.

.
bahsine bahsine giriş