El sur de Quito, capital ecuatoriana, vivió una de sus peores crisis de los últimos años, ante la falta de agua potable. Por dos semanas se suspendió el servicio debido a un deslizamiento de tierra que afectó las tuberías de distribución. Ante esto, el Cuerpo de Bomberos de Quito activó un protocolo de apoyo en emergencia conformado por el grupo de Bomberos de la Primera Zona, en el cual, el aporte de los casacas rojas del cantón Espejo, provincia de Carchi fue fundamental. Así lo confirmó la institución en redes sociales.
Aporte clave
En total se dispusieron 13 tanqueros de los Cuerpos de Bomberos de la Primera Zona, los mismos que recorrieron el sur de la ciudad para llevar agua donde más se necesita.
Entre estos, se integró un equipo en la unidad T1, a cargo de los bomberos Jhon Chicaiza y Jhonny Chauca quienes trabajaron incansablemente desde el miércoles 16 hasta el domingo 20 de julio, de 04:00 hasta las 23:00 dotando de agua potable a los barrios más alejados de Quito.
“Nos sentimos muy felices de que nuestro equipo y recursos institucionales estén al servicio de quien lo necesite”, indicaron.
Entre los sectores por los cuales recorrió el tanquero de Espejo, con una capacidad de 1.100 galones, fueron: la Ecuatoriana, Nueva Aurora, Paquisha, Ciudadela Ibarra, Chillogallo, Guamaní, Turubamba, el parque las Cuadras entre otros.
Contexto
En julio de 2025, un deslizamiento de tierra en el páramo del Antisana, causado por intensas lluvias, dañó 350 metros de la tubería del sistema Mica-Quito Sur, interrumpiendo el suministro de agua potable a más de 400.000 personas en seis parroquias del sur de Quito: (La Argelia, Quitumbe, Turubamba, Guamaní, La Ecuatoriana y Chillogallo).
La Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps) activó un plan de contingencia con tanqueros y plantas potabilizadoras.
El servicio se restableció progresivamente entre el 20 y 22 de julio tras intensas labores de reparación.