En Pastaví, donde se encuentra una cantera utilizada para la extracción de materia prima por parte de Unacem, se vivió una jornada que celebró a la tierra a través del Sembratón, una iniciativa que busca regenerar la biodiversidad de la zona.
Reforestación de la cantera
Tras una noche lluviosa, el terreno se preparó para las 300 plantas que fueron sembradas a lo largo de un talud de aproximadamente 200 metros, en el marco del Día Mundial de la Tierra que se celebra cada 22 de abril.
Fueron utilizadas especies arbustivas y forestales en la actividad, específicamente aliso, pumamaqui, cholán, mimosas, supirosa y algarrobo. Silvana Báez, jefa de Ambiente de Unacem, explicó que estas plantas no fueron seleccionadas al azar, pues son nativas del lugar.
“Nuestra intención es poder hacer rehabilitación con especies de la zona. No traer especies introducidas porque lo que buscamos es poder devolverle la biodiversidad que tiene el suelo con las especies que inicialmente habitaban en esta zona”, manifestó.
La jornada reunió a alrededor de 50 voluntarios, trabajadores de la empresa, así como al gerente general de Unacem Ecuador, José Antonio Carrera.

Regeneración continua
Esta es una cantera de la que se extrae arcilla, un material utilizado para la elaboración de cemento. Conforme van trabajando en estos espacios, recuperan la vegetación nativa, por lo que las acciones de regeneración son constantes, explicó Esteban Dávila, gerente de Comunicaciones.
Desde 2022, se han plantado 4.000 árboles en su zona de influencia que abarca las parroquias de Quichinche y Selva Alegre.
Según Dávila, los 600 árboles sembrados durante la jornada entre Otavalo, Quito y otras zonas, pueden capturar de 300 a 500 toneladas de dióxido de carbono.
Esta iniciativa se enmarca a la vez en la hoja de ruta para lograr la descarbonización que incluye el aprovechamiento de residuos para la producción.
