El día 23 de las manifestaciones estuvo “teñido” de violencia, varios heridos y detenidos, en el cantón Otavalo, provincia de Imbabura.
Fueron ocho horas en el que el gas lacrimógeno rodeó las carreteras de la ciudad, mientras los manifestantes y la fuerza del orden se enfrentaban entre sí.
El caos inició desde horas de la madrugada, cuando un convoy, denominado como “humanitario” por el Gobierno de Daniel Noboa, se trasladó al cantón. En su trayecto, los manifestantes de los sectores de San Roque, Ilumán y Peguche, lo recibieron con actos violentos, lanzando piedras y palos, mientras los militares disuadían con gas lacrimógeno.
Para la fuerza del orden habilitar cada tramo de la vía E35 le tomó aproximadamente 90 minutos; sin embargo, en menos de una hora, los manifestantes volvieron a cerrar las vías con frondosos troncos, piedras, alambres y tierra.
Desde las 07:00 hasta las 15:00 se presentaron enfrentamientos en Otavalo. El resultado: 43 personas detenidas por los uniformados. Igualmente, los colectivos indígenas reportaron sobre decenas de heridos.
