En Imbabura pasarán muchos años y el nombre de Glenda Estefanía Morejón Quiñónez sonará por las calles, las tiendas, las escuelas, las oficinas y en cada rincón donde la memoria no sea ajena. Es que el miércoles 7 de agosto de 2024, quedará para la historia, la deportista ibarreña quien se entrenaba con zapatos rotos, superó todos los obstáculos y se convirtió en la primera imbabureña en ganar una presea Olímpica. La pista de París fue testigo de su entrega, de cada zancada cargada de sueños y perseverancia. ‘Glendita’ no solo ganó una medalla; ganó el corazón de todos aquellos que creen en el poder de la voluntad. Su historia es una oda a la resiliencia, recordándonos que las limitaciones materiales nunca podrán detener a un espíritu verdaderamente apasionado. Hoy, la andarina ibarreña brilla, y con ella, todos los que han caminado junto a ella en este viaje de gloria. Diario EL NORTE fue fiel testigo del crecimiento de esta campeona.
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