Este domingo 29 de marzo de 2026, los cantones de la provincia de Imbabura desarrollan misas y procesiones por el Domingo de Ramos, celebración que marca el inicio de la Semana Santa en el calendario litúrgico católico. Desde tempranas horas, feligreses se congregan en templos y espacios públicos para participar en los actos religiosos.
Domingo de Ramos
En Ibarra, la jornada inicia a las 09:00 con la ceremonia campal en el pretil de la Iglesia La Catedral. En este punto, Monseñor René Coba preside la bendición de los ramos, en presencia de fieles que portan arreglos. La actividad convoca a familias enteras que mantienen viva una práctica religiosa arraigada en la identidad local.
Tras la bendición, la procesión de Domingo de Ramos recorre las calles del centro de la ciudad. La caminata parte desde La Catedral y avanza hasta la iglesia La Merced. En el trayecto participan autoridades de la Diócesis de Ibarra y ciudadanía en general, quienes acompañan el recorrido con cánticos y oraciones.
A las 10:00, en la iglesia La Merced, se celebra la misa de bendición de ramos. Este acto litúrgico concentra a los asistentes que completan el itinerario religioso de la mañana. La Eucaristía refuerza el significado espiritual de la fecha y da paso a las actividades propias de la Semana Santa.
Controles
De forma paralela, este año se impulsa la campaña ‘Tradición y Conservación Van de la Mano’, que busca reducir el impacto ambiental asociado al uso de la palma de cera en la elaboración de ramos.
Las autoridades del Ministerio de Ambiente y Energía (MAE) Zona 1 ejecutan operativos de control y coordinan acciones con los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) parroquiales y municipales, tenencias políticas y curias en los cantones de Urcuquí, Antonio Ante, Cotacachi, Otavalo, Ibarra y Pimampiro.
En estas acciones participa personal de la Unidad de Protección de Medio Ambiente (UPMA), que verifica el cumplimiento de las disposiciones y promueve prácticas responsables entre comerciantes y ciudadanos.
Las autoridades recomiendan el uso de ramos alternativos elaborados con maíz, eucalipto, romero, pino, ciprés y totora. Con esta medida, se busca mantener la tradición sin afectar el entorno natural.
Palma de cera
Según información del Ministerio de Ambiente y Energía, la palma de cera ha reducido su presencia en los bosques andinos y es considerada una especie amenazada. Su lenta regeneración, que tarda aproximadamente 80 años, dificulta su recuperación a corto plazo tras la intervención humana.
Incluso, los reportes ambientales indican que esta especie cumple un papel fundamental en el ecosistema, ya que es el hábitat de anidación del loro orejiamarillo.