En la misma casa donde hace tres años celebraron su graduación como soldado, se instaló una capilla ardiente. Entre flores y uniformes, se despedía con lágrimas y oraciones a Erick Alexander Tituaña Borrallos, de apenas 23 años, quien murió en una trampa explosiva mientras patrullaba con otros militares en la zona minera ilegal de la Mina Vieja, en la parroquia de Buenos Aires.
Los hechos
Su muerte conmocionó al barrio Santa Bertha de la parroquia San Roque, cantón Antonio Ante, donde se ubica la casa de sus padres. Allí vivió gran parte de su infancia, influenciado por una familia marcada por la vocación de servicio.
Su padre, Jorge Tituaña, es policía en servicio activo con casi dos décadas de trayectoria; sus tíos también pertenecen a las filas policiales y varios primos han seguido el camino militar.
Erick no solo fue un militar con vocación. Era también un joven creyente. Así lo recuerda su tía política, Pamela Medina, quien entre lágrimas destacó el espíritu alegre y unificador de su sobrino y ahijado.
Hace apenas unas semanas, en mayo, Erick organizó una misa en honor al Divino Niño, construyó una pequeña gruta en la entrada de la casa y convocó a toda la familia. “Le pidió a un padre que bendiga el lugar. Ya había conseguido hasta padrinos para la próxima celebración. Quería que se convierta en una tradición”, cuenta la tía.
Homenaje
Su féretro llegó a su tierra natal. Fue recibido como un héroe. La Junta Parroquial de San Roque organizó un homenaje y un acto simbólico con palabras de aliento para la familia. “Conocían a Erick, porque él fue amiguero, respetuoso, deportista”, expresó Medina.
No solo vecinos y familiares le rindieron tributo. Grupos deportivos, culturales y sociales también se pronunciaron con mensajes de condolencia. Erick fue hincha de Liga de Quito y miembro de la barra la Muerte Blanca.

Recorrido
La tía política lo recuerda como un joven que se esforzaba. Muchos dudaron cuando decidió hacerse militar, pero lo logró a la primera. Erick se graduó en Atuntaqui y luego ingresó al Ejército. Su primer pase fue en Yaguachi, pero muchas veces fue asignado a operaciones en zonas de alto riesgo como Esmeraldas, San Lorenzo y su última en las minas.
Estaba emocionado porque iba a iniciar el curso de paracaidismo y listo para ascender al grado de cabo segundo. Además, iba a ser padre por primera vez.
