Era mayo de 1924 cuando se marcó un hito trascendental para el desarrollo industrial del Ecuador. Los hermanos catalanes Francisco y Antonio Dalmau pusieron la primera piedra de la Fábrica Imbabura, estableciendo el primer referente industrial de envergadura en nuestra provincia y sentando las bases del progreso textil nacional. Durante estos cien años, la Fábrica Imbabura ha sido mucho más que una empresa: ha forjado identidades, ha sido escuela de valores como la solidaridad y el compañerismo, y ha contribuido decisivamente al crecimiento económico regional. Su transformación en Complejo Cultural representa la evolución natural de un espacio que siempre ha estado ligado al desarrollo humano. Como medio de comunicación comprometido con el progreso de la región, saludamos la iniciativa del Phd. Miguel Posso Yépez, encargado de desempolvar la historia e importancia de la famosa Fábrica Imbabura, en una enriquecedora jornada.
