En Ecuador, se disparó el caso conocido como “muñecas de la mafia”. Este se refiere a mujeres jóvenes, muchas influencers, que exhiben estilos de vida lujosos en redes sociales. Este fenómeno -que no es novedad-, se amplificó tras el asesinato del presunto líder de Los Lagartos, alias ‘Marino’; revelando posibles vínculos con el narcotráfico. Ante la opinión pública, sin querer tapar el sol con un dedo, estarían relacionadas con redes de lavado de dinero y contratos públicos. Expertos en narcocultura, como investigadores en estudios culturales, señalan que el alcance incluye la glamorización del crimen organizado, influenciada por producciones audiovisuales regionales. Esto afecta a la juventud al normalizar el lujo ilícito en un contexto de inseguridad.
Las consecuencias abarcan investigaciones judiciales por posibles delitos económicos y lo que es más grave, debates sobre si estas mujeres son víctimas o cómplices.
