martes, 8 septiembre 2026
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En 2024, el feriado del 9 de octubre, por la Independencia de Guayaquil, atrajo al cantón a 817 turistas nacionales y 68 extranjeros, en total 885 personas visitaron Otavalo durante los tres días de asueto de ese año.

Con un panorama totalmente opuesto, Otavalo vivió esta misma fecha con negocios cerrados y una ocupación hotelera nula durante los cuatro días de descanso, decretados por el presidente Daniel Noboa en el territorio nacional.

Pérdidas para hoteles

A pesar de que octubre no es uno de los meses más activos para la actividad turística en Otavalo, para los hoteles no trabajar en este feriado se tradujo en “pérdidas”.

Para algunos de estos establecimientos, solo la primera semana de paralizaciones les dejó una pérdida que asciende a USD 1.000, teniendo que cancelar reservas o trasladarlas para noviembre.

Según la Cámara de Comercio y Productividad, las pérdidas por el paro que se ha focalizado en Imbabura, son de USD 42 millones en toda la provincia.

Además, de acuerdo con datos de 2021 del extinto Ministerio de Turismo, Imbabura recibe USD 70,4 millones de ventas anuales del sector de turismo. Con información de hasta 2024 del catastro turístico, la provincia tiene 197 establecimientos de alojamiento, de los cuales 52 se hallan en Otavalo; asimismo, de los 287 negocios de alimentos y bebidas a nivel provincial, 50 se ubican en el Valle del Amanecer.

Afectación a bares y discotecas

Los bares y discotecas son otro de los sectores que no escapan de la afectación generada por las protestas convocadas por la Conaie en torno a la eliminación del subsidio del diésel y otras demandas.

Según Daniel Picón, propietario de uno de estos establecimientos en Otavalo, el sector de discotecas es muy delicado.
“Lamentablemente, ya llevamos cuatro semanas sin poder abrir. Considero que, una vez finalizado el paro, seamos de los últimos en reactivarnos dentro de la cadena productiva”, mencionó. Esto se debe a que este ámbito pertenece al entretenimiento.

El feriado para ellos

Picón indicó que los feriados se han convertido en un “indicador económico muy volátil”, ya que a diferencia de años anteriores, en la actualidad resulta muy difícil prever qué feriado tendrá un impacto económico positivo en el consumo. Aun así, tras permanecer en pausa durante semanas, esperaba poder “reanudar sus actividades y recuperar, al menos parcialmente, los ingresos necesarios para cubrir los gastos operativos del local”, lamentó.

 

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