En posición de ‘gateo’, en sus marcas, listos y fuera. Danae, Olger y Angelie avanzan centímetros en la pista de colchoneta, se detienen y miran alrededor. Sonidos de sonajeros los impulsan a seguir, van lento, estos pequeños competidores tienen solo siete meses de nacidos.
Así fue que se vivió, con alrededor de 25 bebés, el ‘Festival de Gateo’, que se realizó en el Centro Cultural El Cuartel, en la ciudad de Ibarra. La ternura e inocencia de los infantes se plasmaron de inicio a fin.
Un espacio familiar
Esta propuesta particular la organizó la Dirección de Deportes de GAD Ibarra. Según Alex Salas, director de este despacho municipal, la idea surgió luego del buen recibimiento que tuvo de una competencia de ‘Wall Bike’ (bicicleta sin pedales), donde decenas de niños y familias disfrutaron del momento.
Ahora, con el mismo motivo de juntar a las familias en espacios recreativos, se dio el ‘Festival de Gateo’. “Este movimiento es fundamental en el crecimiento de los bebés. También es una forma para que los padres de familia motiven a sus hijos a realizar una actividad física desde temprana edad. Es una de las metas de este tipo de iniciativas”, agregó el funcionario municipal.
En sus marcas y a gatear
La temática fue así. Los pequeños competidores se dividieron en categorías de 7 a 11 meses de edad. Los padres, notablemente entusiasmados, los colocaban en la pista de 10 metros de distancia. Las únicas reglas: disfrutar y gatear.
Los bebés escuchaban el llamado de sus progenitores, que utilizaban sonajas, peluches o llaves para captar la atención. La ternura se hizo presente, y los infantes se quedaban sentados y sonriendo. Otros sí gateaban, pero iban y venían.
Marjorie Arciniega estuvo junto a su hija Danae, de siete meses de edad, quien cruzó la meta como primera dentro de su categoría. “Como madre te emocionas, yo lo considero como el primer triunfo de mi chiquita porque se divirtió. Son actividades que te llenan de alegría”.
Hubo ganadores simbólicos, pero la esencia del evento no fue la competencia, sino la experiencia compartida entre familias. Por ello, todos los participantes recibieron medallas de reconocimiento.
