En la provincia de Imbabura, cerca del 30% de la población vive en pobreza y el 27% de los niños rurales padecen desnutrición, según el Banco de Alimentos de Imbabura.
En ese sentido, dicha organización, sin fines de lucro, realizó la ‘Carrera contra el hambre’ donde participaron más de 500 personas. Los fondos recolectados serán destinados a fortalecer su programa de alimentación en comunidades de Imbabura y Carchi, que actualmente brinda alrededor de 6.000 atenciones mensuales.
“Una carrera con propósito”
“Esta no es una carrera más, no es una carrera común que está en tendencia, sino que es una carrera con propósito. Hoy día fue la apertura de la carrera tanto en Ambato, en Ibarra y en Quito”, señaló Diana Salas, directora ejecutiva del Banco de Alimentos Imbabura.
La jornada incluyó recorridos de 5 y 10 kilómetros en el sector de Yahuarcocha, con inscripciones de 10 y 15 dólares que contó con la participación de más de 500 personas. Los aportes se dirigirán a la entrega de canastas alimenticias en zonas rurales de la Sierra Norte.
De acuerdo con el Banco de Alimentos de Imbabura, en hasta junio de 2024 se recuperaron 180.000 kilos de alimentos descartados, que equivalen a 525.000 platos de comida distribuidos a personas en situación de vulnerabilidad.
“De la sobreproducción a la solidaridad”
“Un tercio de todo lo que se produce en el mundo no se llega a consumir. Entonces es irónico que por otro lado haya millones de personas muriendo de hambre. Y esa es la gestión que hacemos los bancos de alimentos. Llevamos ese excedente de un lado a donde hay carencia en el otro”, explicó Salas.
Cabe señalar que el Banco de Alimentos de Imbabura cuenta con un estimado de 110 voluntarios. Ellos ayudan a clasificar, sanear y procesar los productos. Parte de los alimentos se transforman en pulpas, condimentos, pastas o helados, con el fin de prolongar su vida útil y garantizar que lleguen en buen estado a los beneficiarios.
“Llamado a la acción”
Desde diciembre de 2024, el Banco de Alimentos funciona en el Parque Industrial de Ibarra, lo que ha fortalecido su logística. Sin embargo, la demanda supera la capacidad actual. “Estamos limitados porque el volumen de donaciones que recibimos actualmente no nos permite atender a mayor comunidad. Por eso realizamos este tipo de eventos”.