En los próximos días, la Unidad Judicial de Ibarra será el escenario de la audiencia preparatoria y evaluatoria en la que un joven de 25 años enfrentará cargos por el presunto femicidio de María Fernanda Rosero Imbaquingo, de 32 años.
Desaparición
María Fernanda Rosero fue vista por última vez el 17 de diciembre de 2024, cuando no regresó a su hogar en el barrio El Priorato tras finalizar su jornada laboral como cajera en un centro de entretenimiento. Preocupados por su ausencia, sus familiares denunciaron su desaparición y emprendieron una búsqueda exhaustiva.
Las investigaciones iniciales revelaron que Rosero fue vista en compañía de un hombre que había conocido horas antes. Ambos abordaron un taxi, y desde entonces, no se tuvo más información sobre su paradero.
El 20 de diciembre, tras cuatro días de incertidumbre, el cuerpo sin vida de María Fernanda fue encontrado en una zona de maleza junto a la Loma de Guayabillas, en Ibarra. El cadáver presentaba signos de violencia y estrangulamiento, y estaba cubierto con un saco de yute color verde.
Además, se halló un guante con manchas de sangre en la escena, que fue recogido como evidencia por la Policía Nacional.
Diligencia
La Dirección Nacional de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased) llevó a cabo las investigaciones y logró identificar al implicado. La Fiscalía argumentará su decisión de acusar al sospechoso como el principal implicado en el femicidio, basándose en las pruebas recopiladas durante la investigación.
Entre las diligencias se incluyen pericias de contexto psicológico, levantamiento del cadáver, análisis de cámaras de seguridad y otras actuaciones legales pertinentes.
