En medio de los desafíos que implica el cuidado de personas con discapacidad, los comités de cuidadores impulsados por el Ministerio de Desarrollo Humano se convierten en espacios clave de apoyo emocional, formación y acompañamiento.
En Otavalo, la historia de Andrea, presidenta del comité “Amar sin Medida”, refleja cómo estas iniciativas pueden transformar vidas.
Historia de una madre
Andrea, de 35 años, es madre de dos niños, uno de ellos diagnosticado con autismo y Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Su experiencia personal, marcada por la adversidad, la llevó a convertirse en líder de un espacio que hoy acoge a decenas de cuidadoras en la provincia de Imbabura.
Su historia cambió radicalmente cuando su hijo Dylan fue diagnosticado a los 16 meses de edad con autismo. A partir de ese momento, enfrentó sola la crianza de sus hijos, luego de que su esposo no aceptara la condición del niño.
En medio de la incertidumbre económica y emocional, Andrea recurrió a la costura para generar ingresos, llegando incluso a trabajar jornadas extremas que afectaron su salud.
Beneficiaria del bono
El acceso al Bono Joaquín Gallegos Lara, que entrega un apoyo mensual de USD 240 a cuidadores de personas con discapacidad severa, marcó un punto de inflexión.
“Sentí que ya no estaba sola”, recuerda Andrea, tras la incorporación de su hijo como beneficiario, luego de la verificación realizada por técnicos del ministerio.
A partir de este proceso, también se integró al comité “Amar sin Medida”, uno de los espacios promovidos como parte de la corresponsabilidad del bono.
Estos comités buscan fortalecer las capacidades de los cuidadores, así como generar redes de contención emocional frente a las exigencias del cuidado permanente.
De la adversidad al liderazgo
Con el tiempo, Andrea asumió la presidencia del grupo, que actualmente reúne a 39 cuidadoras de manera mensual. Desde este rol, promueve un ambiente de apoyo mutuo y resiliencia. “Siempre les digo que aquí venimos a darnos vida y alegría”, señala.
Además de liderar el comité, Andrea continúa enfocada en el desarrollo de sus hijos, celebrando cada avance y garantizando su acceso a terapias y actividades como natación y crossfit, fundamentales para su bienestar. Ella encabeza uno de los 34 comités de la provincia de Imbabura.