La música nacional brilló un año más en González Suárez. Un total de 21 participantes concursaron en el Festival de la Canción Nacional “González Suárez de Oro”, un evento reconocido como patrimonio cultural inmaterial del Ecuador.
Resaltan la música nacional
Se trató de la edición número 54 que reunió a artistas aficionados, entre solistas, dúos, tríos y conjuntos musicales, no solo de Otavalo, sino también de otras ciudades de Imbabura y de las provincias de Pichincha, Azuay y Cotopaxi.
Bajo la organización del barrio La Costa, se desarrolló esta programación artístico-musical, planificada durante un año por la comisión. Desde 2015, la coordinación de esta actividad es delegada a los barrios que, cada año y de manera rotativa, asumen la responsabilidad de su ejecución.
En esta ocasión, el festival congregó a participantes de distintas edades; desde los seis años en adelante acudieron hasta el coliseo nuevo de la parroquia con el objetivo de difundir y concientizar en la sociedad el valor artístico de los ritmos musicales ecuatorianos.
Desde pasillos, sanjuanitos, yaravíes, pasacalles, albazos, tonada, fox incaico y bomba fueron los géneros musicales habilitados para concursar.
Participantes
Los artistas aficionados compitieron en la primera ronda, vistiendo elegantes atuendos y acompañados por un marco musical. De este grupo, se definió a quienes clasificaron a la segunda etapa de la competencia para definir al ganador.
Al final de las 21 presentaciones, un jurado especializado en la materia eligió a los 10 finalistas de la jornada. Fue Doris Castillo, una joven oriunda de la ciudad de Tabacundo, quien resultó ganadora, llevándose el codiciado “González Suárez de Oro”.
Los otros nueve contendientes también recibieron trofeos y distinciones que destacaron su interpretación en el escenario.
Patrimonio cultural del Ecuador
El Festival de la Canción Nacional es una de las actividades que tiene lugar durante las fiestas de parroquialización y patronales de González Suárez.
Según recoge el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC), a inicios de la década de los 70, este evento emergió como parte de las primeras fiestas patronales organizadas en la parroquia. Motivados por la inclinación de los jóvenes de aquella época por la música nacional, el 11 de abril de 1971 se realizó la primera edición del festival.
Este encuentro cultural se ha consolidado durante sus 54 años de historia como un mecanismo de salvaguardia de los ritmos ecuatorianos y una herencia cultural para la población.
Mantienen las principales actividades y requerimientos tradicionales que han estado vigentes desde las ediciones iniciales con el propósito de conservar imperante la identidad organizativa de la programación artística.