El cantón Montúfar, el segundo más poblado de la provincia de Carchi, cuenta desde ahora con un renovado coliseo escolar, tras la inauguración del Coliseo de la Unidad Educativa José Julián Andrade.
La ceremonia, desarrollada en medio de música, aplausos y la presencia de padres de familia, docentes, estudiantes y autoridades, marcó el inicio de una nueva etapa para la práctica deportiva, la cultura y las expresiones juveniles.
Trabajo conjunto
El prefecto de la Centinela del Norte, Julio Robles, asistió al evento junto a representantes cantonales como el alcalde de Montúfar, Raúl Lucero; y directivos de la institución. En sus intervenciones, se destacó que la obra fue posible gracias al esfuerzo compartido de varias instituciones y la comunidad educativa.
El Gobierno Autónomo Descentralizado de Montúfar destinó USD 80 000, mientras que los padres de familia aportaron con USD 10 000. A este esfuerzo se sumó la Prefectura con un monto de USD 50 000, garantizando que el espacio cuente con la infraestructura adecuada.
Espacio inclusivo
La remodelación del coliseo no solo beneficia a los estudiantes, sino también a la ciudadanía en general. El recinto será escenario de encuentros deportivos, presentaciones artísticas, actos culturales y actividades comunitarias.
En tanto, desde la institución educativa se recalcó que este tipo de obras fortalecen la unión barrial y escolar, además de fomentar hábitos saludables en niños y jóvenes.
Compromiso futuro
El prefecto Robles reiteró que la “nueva prefectura” busca trabajar en conjunto con municipios, juntas parroquiales y organizaciones sociales, con el propósito de que las obras respondan a necesidades reales de la gente. “Cuando se une el esfuerzo de todos, los resultados se sienten más cercanos”, expresó.
La comunidad presente celebró con entusiasmo la reapertura del espacio, que representa una inversión en el futuro de los jóvenes y en el desarrollo local.
“Me alegra mucho por mi querido colegio José Julián Andrade aunque han pasado muchos años pero se terminó la obra, en 1993 le pasaron la máquina aplanando el terreno han pasado más de 30 años”, recordó Vinicio Chulde.
