Ordenanza protegerá y preservará el patrimonio de Ibarra

IBARRA.- Luego de tres años, en la jornada de ayer, se aprobó la Ordenanza de que Regula la Preservación, mantenimiento y difusión del Patrimonio en Ibarra. La normativa es netamente técnica y está conformada por 112 artículos.

La concejal Mirian Ayala, presidenta de la comisión de Patrimonio y Áreas Históricas, calificó la aprobación de la norma como “histórica”, porque por primera vez Ibarra cuenta con una ordenanza, que específicamente protege y preserva el patrimonio material e inmaterial de la Ciudad Blanca.

La Concejal Ayala indicó que entre los temas más debatidos se encontraban: la creación de una Dirección de Patrimonio, presupuesto base para proyectos y la generación de incentivos para los propietarios de bienes patrimoniales del cantón.

Sobre la creación de la Dirección de Patrimonio, la edil de la ciudad explicó que para que el organismo entre en función deberá contar con el presupuesto de 2023, es decir, la próxima administración será la encargada de la estructuración de la dirección.

La actual Alcaldía se encargará de crear el Plan de Gestión Patrimonial y el reglamento de la misma. Ayala fue explícita al mencionar que no se subirá la nómina para la creación de la dirección, pues se contará con los funcionarios de la actual Unidad de Patrimonio, que está precedida por la Dirección de Planificación.

Lo que si aclaró es que se deberán contratar, en 2023, a tres especialistas: un arqueólogo, un ingeniero civil en patrimonio y una analista de proyectos.

Sobre la Creación de un Programa Presupuestario para el Patrimonio, la Concejal explicó que se contará con un presupuesto de valor base del 4% de ingresos propios de Municipio.

En ese sentido, se contará con USD 2,5 millones anuales para proyectos de patrimoniales, ya sean arqueológicos, culturales, etc. Los montos para los proyectos solo saldrán cuando estos sean aprobados por la futura Dirección de Patrimonio.

Así mismo, la concejal Ayala comentó que se generó una política de incentivos para quienes tienen bienes patrimoniales y no los vean a como un “castigo”, se reducirá en un 50% los impuestos a pagar.