Personal especializado de Control de Armas de las Fuerzas Armadas destruirá, de forma segura, material pirotécnico que fue incautado previamente en Imbabura. Así informó la Gobernación.
Según el comunicado, la acción busca garantizar la protección de la ciudadanía y el cumplimiento de la normativa.
Para lograr el objetivo, la Gobernación de Imbabura coordinó la entrega de estos explosivos que fueron incautados en operativos con el Grupo de Caballería Mecanizada 36 Yaguachi, el Cuerpo de Bomberos, la Tenencia Política de Quichinche y Municipio de Otavalo.
El material incautado en diciembre
“Cada volador incautado representó un accidente que no ocurrió. Cada explosivo retirado de circulación fue una vida protegida”. Bajo esa premisa, el lunes pasado, el Municipio de Otavalo realizó la entrega oficial de la pirotecnia decomisada durante los operativos de control ejecutados en el cantón, en medio de las celebraciones de la Navidad y Fin de Año.
Los riesgos
Aunque se trata de explosivos en pequeñas cantidades, las autoridades advierten que el verdadero peligro surge cuando este material se acumula. Una chispa, un descuido o una manipulación inadecuada pueden provocar incendios, quemaduras graves o pérdidas humanas irreparables. Por ello, la pirotecnia incautada fue puesta a disposición del organismo de Control de Armas, entidad que determinará su peso, valoración y el procedimiento final conforme a la normativa vigente.
La entrega se desarrolló mediante un trabajo conjunto entre la Intendencia, la Comisaría Nacional, las Fuerzas Armadas, la Comisaría de Ambiente del Municipio de Otavalo y el Cuerpo de Bomberos, instituciones que durante las últimas semanas intensificaron los controles.
La alcaldesa Anabel Hermosa hizo un llamado firme y emotivo a la ciudadanía para reflexionar sobre el uso de la pirotecnia. Más allá del ruido y la luz efímera, su uso irresponsable deja secuelas permanentes, especialmente en niños, adultos mayores y personas con discapacidad, además de afectar gravemente a las mascotas.
