Un sueño es la construcción del reasfaltado de la vía estatal Otavalo-Selva Alegre para las parroquias de San José de Quichinche, Selva Alegre y García Moreno, de Cotacachi, quienes no dan el brazo a torcer hasta lograr la consolidación de este anhelado proyecto para sus habitantes.
Una delegación encabezada por líderes comunitarios y representantes de las tres parroquias acudió a las oficinas de la Coordinación Zonal 1 del Ministerio de Infraestructura y Transporte (MIT) en la ciudad de Ibarra para conocer cómo avanza este proyecto.
Vía de importancia
Desde el GAD de Quichinche, se ha indicado que esta arteria vial es de especial importancia para la conectividad y economía de la zona. “No descansaremos hasta ver resultados concretos que beneficien a todas nuestras comunidades”, mencionaron.
El objetivo de su visita fue realizar un seguimiento a los estudios del proyecto de mantenimiento de la vía E-29.
Álex Mora, vocal del Gobierno Parroquial de Selva Alegre, señaló que buscan la ejecución del reasfaltado desde el inicio de la ruta, en el desvío a Quiroga, hasta el kilómetro 27, donde se encuentran comunidades altas de Quichinche como Padre Chupa, Motilón Chupa y Minas Chupa, a las que toma llegar desde la ciudad aproximadamente una hora.
Según el Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial de Qichinche, la red vial parroquial tiene una extensión de 95.62 km. El eje conector Otavalo-Selva Alegre es una de las principales vías de acceso a la parroquia.
Adicionalmente, impulsan que el reasfaltado de la vía llegue hasta Aguagrum, en el cantón Catocachi.
Reasfaltado total
Según indicó Mora al medio local Click Tv, el objetivo de las tres parroquias es que ya se empiece a trabajar en el cambio total de la capa asfáltica de los 27 kilómetros.
En mayo de 2025, el MIT llegó a un acuerdo con el GAD Parroquial de Quichinche para presentar avances en los estudios de la vía y continuar su observación en una mesa técnica. Casi un año después de esta reunión, el proyecto continúa en este proceso.
Actualmente, se desarrolla la actualización de los estudios que caducaron hace cinco años, necesarios para garantizar su durabilidad y conocer los montos estimados para la inversión de la obra. Para finales de septiembre de este año se iniciaría con los trabajos.
Aunque se realizan el bacheo del camino, esto no es suficiente para solucionar el mal estado en el que se encuentra la vía debido al paso de vehículos de transporte pesado que circulan por este trayecto.