La caída de un árbol en el parque Isidro Ayora, en la ciudad de Tulcán, generó una respuesta inmediata por parte de la administración municipal. El hecho ocurrió tras varios días de lluvias intensas que han afectado a distintos sectores de la provincia del Carchi. Personal de mantenimiento de áreas verdes acudió al sitio para evaluar la situación y ejecutar acciones que permitan reducir posibles riesgos para los visitantes del espacio público.
Atención inmediata
De acuerdo con información del Gobierno Autónomo Descentralizado Municipal de Tulcán, el árbol afectado pertenece a la especie conocida como cholán. La acumulación de agua y granizo provocó el debilitamiento de su estructura, lo que derivó en la ruptura del tronco y su posterior caída. En tanto, los equipos técnicos iniciaron labores de poda controlada, limpieza de restos vegetales y reestructuración de la especie para evitar nuevos incidentes similares en el lugar.
El director de Gestión Ambiental, Mauricio Isacas, explicó que las condiciones climáticas incidieron directamente en el colapso del árbol. Además, señaló que este tipo de eventos obliga a reforzar las acciones de monitoreo en espacios verdes, especialmente durante temporadas de lluvias constantes. Según indicó, el objetivo principal es precautelar la seguridad de quienes frecuentan parques y áreas recreativas.
Prevención activa
Por su parte, trabajadores municipales que participaron en la intervención recomendaron a la ciudadanía mantener precaución al transitar cerca de árboles de gran tamaño. Luciano Paspuezán, obrero del área, advirtió que la temporada invernal incrementa el riesgo de caídas debido al peso adicional que soportan las ramas y troncos.
Además, la Alcaldía anunció que iniciará gestiones ante el Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica para obtener las autorizaciones necesarias que permitan realizar podas técnicas en diferentes puntos de la ciudad. Esta medida busca anticiparse a posibles emergencias y reducir la vulnerabilidad de los espacios públicos frente a condiciones climáticas adversas.
Pronósticos
Sin embargo, el contexto meteorológico mantiene en alerta a varias regiones del país. El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología emitió la advertencia número 28, en la que se prevén lluvias y tormentas eléctricas en distintas zonas del Ecuador. El informe señala que las precipitaciones se extenderán desde la tarde del 17 de abril hasta la mañana del 21 de abril de 2026, con mayor intensidad en la región Amazónica.
En este escenario, las autoridades locales reiteraron el llamado a la ciudadanía para adoptar medidas de precaución y reportar cualquier situación de riesgo relacionada con árboles o infraestructura urbana.
