En el Mercado 24 de Mayo se rescataron 100 kilogramos de alimentos, entre frutas y verduras, para ser entregados a familias de escasos recursos, en pobreza y pobreza extrema. Entre 40 y 50 personas fueron beneficiadas con la primera jornada del proyecto Rescate 360.
Inicio del proyecto
El Cabildo Kichwa Otavalo, el Banco de Alimentos de Imbabura y el Mercado 24 de Mayo arrancaron con el proyecto piloto con el que buscan reducir el desperdicio de alimentos y construir una cultura de aprovechamiento responsable. A la par, se fortalece la seguridad alimentaria y la economía circular en mercados.
Julio Morán, secretario de salud y ambiente del Cabildo Kichwa, indicó que la respuesta de los comerciantes fue favorable en el primer día de recolección. De manera voluntaria, alrededor de 20 vendedores apoyaron al desarrollo de esta actividad con la donación de alimentos que aún son aptos para el consumo y mantienen intactos sus nutrientes.
Patricio Guerra, administrador del mercado, destacó que este es un proyecto “de gran corazón”, al que se han sumado y que genera grandes expectativas.
Cada lunes, en un horario de 09:00 a 12:00, se recogerán los productos en los puestos de los comerciantes.
Expansión del proyecto
El mercado 24 de Mayo es el primero de Otavalo que se suma a la iniciativa emprendida por el Banco de Alimentos de Imbabura (BADI). El objetivo es continuar expandiendo este proyecto hacia otros espacios como Copacabana y en cantones como Ibarra y Cotacachi.
Según el BADI, es en los mercados donde se generan excedentes y mermas significativas en productos que aún pueden ser aprovechados para el consumo humano. Señalan que en Ecuador se desperdician más de 900.000 toneladas de alimentos cada año, de las cuales más de 150.000 corresponden a mercados mayoristas y minoristas del país.
Desarrollo
Se prevé que el proyecto se ejecute por un año. En este proceso, el BADI tendrá un rol como ejecutor, instaurando procesos de rescate, capacitando y promoviendo la sensibilización y la corresponsabilidad entre los comerciantes.
Una vez se recogen los alimentos, estos son trasladados hacia la planta del banco en Ibarra donde, mediante procesos técnicos y responsables, son clasificados, saneados y canalizados para su redistribución a organizaciones sociales.
