La parroquia rural de Angochagua celebra un avance trascendental para su futuro y el de todo el cantón. El Concejo Municipal de Ibarra, en su reciente sesión ordinaria, aprobó en primer debate la creación del Área de Conservación y Uso Sustentable Angochagua – ACUS.
Este espacio natural comprende más de 5.700 hectáreas de páramos y bosques montanos, que son fundamentales para la biodiversidad y la seguridad hídrica del cantón.
Conservación
Durante la sesión, la concejala María José Monge, también presidente de la Comisión de Salud y Ambiente, expuso que la declaratoria del ACUS Angochagua se trata de una medida necesaria y urgente. En su explicación, la edil dijo que identificaron factores que amenazan esta zona, como la expansión agrícola y el turismo no regulado.
“El marco legal que respalda esta propuesta es sólido y se sustenta en la Constitución. Hemos verificado el cumplimiento de todos los criterios. Tenemos un proyecto que protege nuestro ecosistema y seguridad hídrica. Aseguramos la protección de uno de los territorios más valiosos”, enfatizó la autoridad municipal.
Respaldo técnico
Por su parte, Diego Villalba, director de Ambiente del Municipio de Ibarra, indicó que para el desarrollo de la parte técnica, la propuesta tuvo el respaldo del Gobierno Parroquial Rural de Angochagua, la Corporación BIOS y Andes Amazon Fund (acompañamiento financiero).
La declaratoria abre la puerta para implementar el Plan de Manejo, ordenar actividades productivas y asegurar la sostenibilidad financiera de las acciones de conservación. También impulsa medidas que reducen el conflicto entre la fauna silvestre y las actividades humanas.
“La ACUS Angochagua va a estar en la mitad de un gran conglomerado ecológico. Es decir, tenemos ya áreas protegidas y definidas, como el Taita Imbabura, la zona de Cubilche y el Bosque Protector Zuleta”, agregó Villalba.
Relevancia
Los páramos y bosques montaños regulan el clima, almacenan agua y sostienen la vida de cientos de familias que dependen del territorio.