El mes de marzo finalizó con la trágica noticia del asesinato de dos ciudadanos en la ciudad de Ibarra, provincia de Imbabura.
Las víctimas son un hombre, de 42 años, y otro, de 31, que fueron acribillados a balazos el domingo último, a las 00:42.
Según el reporte policial, el crimen -tipo sicariato- ocurrió en el exterior de una licorería, ubicada cerca a La Cruz Verde, entre la avenida El Retorno y Teodoro Gómez de la Torre.
Con este caso suman siete muertes violentas en Imbabura en lo que va del 2026.
Dos asesinatos en febrero
Entre las víctimas está Deyran Alexander Palacios Chalá. El adolescente, de 15 años, fue encontrado sin vida en Alpachaca, en Ibarra, el 5 de febrero. Su cuerpo mostraba huella de violencia extrema. No hay detenidos por este caso. Su familia clama por justicia.
Días antes, el 2 de febrero pasado, fue localizado el cadáver de David Matías Martínez Almeida, de 26 años, en una quebrada de Caranqui, en el sur de Ibarra. Tenía una fractura en el cráneo.
Tres ciudadanos fueron vinculados en este caso: Richard H., Anthony C. y Juan M. Los dos últimos fueron capturados. Igualmente, Iker Alexander M., quien llevó en su vehículo de alquiler a la víctima, la noche del 30 de enero, cuando desapareció.
Un inicio de año trágico
En enero ocurrieron tres asesinatos. La primera víctima fue José Daniel V., de 31 años. Murió el 1 de enero, a causa de un balazo, en un incidente en Santa Teresita de Alpachaca, en Ibarra. La Policía Nacional aprehendió a tres sospechosos: Anthony P., Jean J. y Alexander C. Este crimen sigue en investigación.
Los otros fallecidos fueron Edwin Patricio Brazales Argoti, de 46 años, y su hermano, Óscar Daniel, de 39. Fueron baleados en un local de comida de Otavalo, el 19 de enero.
Dos extranjeros, sospechosos del doble asesinato, fueron detenidos el 17 de marzo, en Cotacachi.
¿Qué pasa en Imbabura?
Para el capitán Pablo Cueva, analista en seguridad, la Provincia de los Lagos enfrenta un tema de violencia que afecta a todo el continente y al país.
Considera que la militarización de las provincias de la Costa, por el estado de excepción que rige desde enero del 2025, ha provocado que las bandas delictivas migren a localidades tranquilas y seguras.
El experto cree que el Gobierno Nacional no debe que combatir la economía ilegal, sino el mercado ilegal. Es decir, el narcotráfico y la minería informal, que alienta a dicha economía ilícita, que florece en Imbabura.
Estas amenazas, asegura, se extienden a otras actividades delictivas como el préstamo ilegal de dinero, extorsiones y asesinatos.