Se cumplieron 18 días desde que María Cristina Rosero Rueda, de 41 años, fue declarada como desaparecida, en Otavalo, en la provincia de Imbabura. Anahí Varela, la mayor de sus tres hijos, cuenta que a las 17:00 del jueves 12 de febrero pasado, su madre salió de su casa para encontrarse con su ex conviviente.
El hombre, conocido como don José, la habría citado en el barrio La Joya, de Otavalo. Desde ese día sus tres vástagos de 20, 13 y 11 años están desesperados. La esperan en su hogar, ubicada detrás del Colegio Nacional Otavalo.
Anahí recuerda que su progenitora vestía una licra y zapatos de color negro. Además, un saco de color plomo con un bolsillo, el último día que la vio.
El rastreo de la víctima
A la búsqueda a cargo de la Policía Nacional se unieron los vecinos de las comunidades La Rinconada, Santiaguillo Alto y La Joya. Así explica Gabriela Yépez, integrante del Colectivo Feminista Warmi Sorora.
Los campesinos recorrieron paso a paso cada sector. Sin embargo, lamenta que hasta el momento no hay pista de María Cristina.
A la búsqueda se sumó también, desde ayer, el Municipio de Otavalo, mediante su contingente de agentes y bomberos. Así lo anunció la alcaldesa local Anabel Hermosa. Aseguró que ha dispuesto el acompañamiento y apoyo permanente en la búsqueda de María Cristina Rosero Ruales, desaparecida en nuestro Otavalo.
“Nuestro equipo se mantendrá en territorio, coordinando acciones y brindando respaldo directo a su familia”, señaló.
La ayuda, por el momento, también ha llegado en instituciones como el Colectivo Warmi Sorora que llegaron con víveres para las hijas de la mujer desaparecida.
Un allanamiento
Según Gabriela Yépez, la búsqueda de María Cristina se ha tornado muy lenta. “La Policía Nacional hizo un allanamiento 15 días después de la denuncia de la desaparición en un inmueble de La Joya. Pero, no hubo resultados”.
El rastreo de la víctima se realizará en los próximos días por aire, con la ayuda de drones, y por tierra. También se indaga información de los vecinos y se investiga si hay imágenes de cámaras de videovigilancia.
Un problema social
La desaparición de personas está considerada un fenómeno social alarmante. El año anterior se registraron 1.384 personas desaparecidas. De ellas, 403 fueron encontradas sin vida, lo que marca uno de los peores años.
La tendencia de aumento en las desapariciones se ha observado desde 2022, cuando se registraron 278 desaparecidos y 314 encontrados sin vida, según la Asociación de Familiares de Personas Desaparecidas.
