“Responsable, empática y un poco tímida”. Así se describió Yulissa Rivadeneira, candidata a Reina de Ibarra. A sus 22 años, esta joven combina la dulzura de su carácter con la fuerza de sus sueños: conservar la Laguna de Yuharcocha, promover la educación ambiental y demostrar que la verdadera corona está en servir a los demás.
Un corazón que aprendió la empatía desde niña
La solidaridad en Yulissa nació en casa. De niña, acompañaba a su padre en gestos sencillos que dejaron huella, según dijo. Además, recordó las Navidades en las que, de la mano de su padre, llevaba fundas con dulces a niños huérfanos.
“Me gusta ayudar a las personas”. Para ella, esos actos sembraron la semilla de lo que hoy define su vocación: servir
Estudiante con visión a futuro
Actualmente, estudia Procesamiento de Alimentos en un instituto superior. No lo ve solo como una carrera técnica, sino como una oportunidad de crear. “Se trata de elaborar nuevos productos y emprender”, dijo.
Su proyecto: conservar la Laguna de Yahuarcocha
Su propuesta para el certamen es conservar la Laguna de Yahuarcocha y promover la educación ambiental. “En sí hay muchas personas que botan los desechos directo a la laguna”, afirmó. Por eso, propone instalar basureros cercanos y motivar a los jóvenes con charlas.
Amante de la escalada
Aunque se reconoce tímida, desde hace 12 años practica escalada y asegura que este deporte le enseñó a desafiar sus límites. “Tengo un grupo de amigos que siempre vamos a escalar a la Loma de Guayabillas”, explicó.
Orgullosa de su cantón
“Me encanta el lugar del Arcángel por la vista, se ve toda Ibarra”, comentó. Entre sus tradiciones «favoritas» están los helados de Caranqui y las nogadas del Parque Pedro Moncayo, sabores que para Yulissa resumen la identidad ibarreña.
