El Consorcio Taita Imbabura celebra el cuarto aniversario del área protegida con ponencias sobre las acciones que se realizan en ella y con un festival avistamiento.
Estos eventos están destinados a fortalecer la conservación de este emblemático volcán y su entorno natural.En el Centro Intercultural Kinti Wasi, se desarrolló el 19 de septiembre el Segundo Congreso Ecos del Imbabura, en el que participaron investigadores, estudiantes y amantes de la naturaleza. En el marco del aniversario del Área Protegida Autónoma Descenralizada Taita Imbabura se expusieron temas sobre el turismo, la gestión de áreas protegidas y la biodiversidad.
Los diagnósticos que se realizan en la zona abarcan recursos hídricos, suelos y biodiversidad, con el objetivo de garantizar la preservación de los páramos, esenciales para el abastecimiento de agua. Según especialistas, 40.000 usuarios dependen de las fuentes hídricas de esta área.
Unión de municipios
Gloria Jiménez, subdirectora de Gestión Ambiental del GAD de Otavalo, destacó que el consorcio está integrado por los Municipios de Otavalo, Ibarra y Antonio Ante, además de la Prefectura de Imbabura.
En conjunto con el equipo técnico de la organización, tienen el propósito de proteger la biodiversidad, los ecosistemas y la promoción de prácticas de desarrollo sostenible en las 3.177 hectáreas que ya forman parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP). Actualmente, la presidencia del consorcio es regentada por la alcaldesa de Otavalo, Anabel Hermosa.
Festival de avistamiento
Como parte de la agenda de aniversario, se realizará el segundo Festival de Avistamiento de Aves por dos días. Ayer se dictaron talleres en la Fábrica Imbabura y hoy se desarrollará el encuentro.
Según Paul Jiménez, especialista técnico del consorcio, el encuentro busca monitorear la avifauna del área, identificar nuevas especies y fomentar la participación comunitaria mediante metodologías de ciencia ciudadana.
La actividad contará con seis rutas de observación distribuidas en los cantones de Antonio Ante, Otavalo e Ibarra, lideradas por expertos y representantes comunitarios. Se habilitaron 60 cupos para participantes externos, además de la integración de las comunidades.