En Quito el gremio de transporte público anunció este martes 24 de marzo de 2026, la posibilidad de suspender el servicio, como consecuencia de los retrasos en el pago de compensaciones por parte del Gobierno Central. Jorge Yanez, dirigente de los transportistas, señaló que la falta de pagos, sumado al fin del subsidio al diésel, ha deteriorado gravemente la sostenibilidad financiera del sistema y podrían sostener las operaciones por menos de 30 días máximo.
“Las unidades ya no tienen recursos para seguir trabajando”, indicó el representante del transporte de Pichincha y que las operadoras, se mantienen gracias al flujo diario de caja. «No es una decisión de paralizar, sino una imposibilidad económica».
Los transportistas afirmaron que el Ministerio de Transporte mantiene al menos un mes de deuda en las compensaciones, lo que agrava la crisis. Por ello, solicitaron al presidente Daniel Noboa que extienda este mecanismo más allá de los plazos actuales, hasta que el Municipio defina una solución estructural respecto al incremento de pasajes. El gremio cuestionó la falta de diálogo por parte de la perimera autoridad de la ciudad, Pabel Muñoz.
En el 2025 en medio del paro convocado por los transportistas, el alcalde de Quito se pronunció contra la eliminación del subsidio al diésel. En su cuenta oficial en X, Muñoz fue enfático al responsabilizar de posibles incrementos de tarifas en el transporte público al Gobierno Nacional”. En su publicación, aseguró que la eliminación del subsidio al diésel responde a una condición impuesta por el FMI.
Actualmente, más de 3.500 unidades y 63 operadoras privadas sostienen alrededor de 1,8 millones de viajes diarios en la capital, según señala en una información publicada por diario La Hora. La suspención de su servicio podría resultar en un grave inconveniente en la movilidad de la capital.