La parroquia Tufiño mantiene en marcha un proyecto de mejoramiento vial impulsado por la Alcaldía de Tulcán y el Gobierno Parroquial, con trabajos que se desarrollan en las calles 11 de Abril, Julio Robles, Los Ríos y Juan José Flores. La intervención incluye adoquinado y renovación de servicios básicos, mediante una inversión conjunta de 416 mil dólares. Según información municipal, la obra busca atender problemas de movilidad que por años afectaron a moradores, estudiantes y transportistas, especialmente durante temporadas de lluvia, cuando varias vías registraban acumulación de lodo y dificultades para la circulación peatonal y vehicular.
Obras integrales
Además del adoquinado, el proyecto contempla el reemplazo del sistema de alcantarillado pluvial y nuevas acometidas de agua potable. Estas acciones se ejecutan de manera paralela para evitar futuras intervenciones sobre las vías. En tanto, la administración municipal sostiene que la planificación busca garantizar un funcionamiento adecuado de los servicios básicos y reducir inconvenientes para los habitantes de la cabecera parroquial.
Las labores también incluyen nivelación de terreno y adecuaciones previas para la colocación del adoquín en distintos tramos intervenidos. Javier Muñoz, presidente del GAD Parroquial de Tufiño, indicó que los trabajos en las calles Juan José Flores y Los Ríos registran un avance cercano al 20%. Explicó que la parroquia recibe visitantes de manera constante y que las mejoras urbanas forman parte de un proceso orientado a fortalecer la imagen del sector. También señaló que la intervención permitirá mejorar las condiciones de acceso para moradores y actividades productivas vinculadas con la agricultura y la ganadería.
Impacto local
Uno de los aspectos que resaltan las autoridades parroquiales es la contratación de trabajadores de la misma comunidad. Según dirigentes y moradores, la obra ha generado oportunidades temporales de empleo para habitantes de Tufiño, permitiendo movimiento económico en pequeños comercios y hogares vinculados al proyecto. Sin embargo, varios vecinos reconocen que los trabajos requieren tiempo y ajustes constantes mientras avanza la construcción en los diferentes sectores intervenidos.
María José Chuquizán, habitante de la parroquia, comentó que anteriormente el lodo dificultaba la salida de estudiantes y peatones durante las lluvias. Para ella, la ejecución de la obra representa un cambio esperado por los moradores, aunque reconoce que los trabajos todavía continúan y exigen paciencia de parte de la ciudadanía. De igual manera, Diego Tatamuez manifestó que el proyecto refleja avances visibles dentro del barrio y expresó que esperan nuevas intervenciones para otros sectores de la parroquia. Otro aspecto que resalta es la contratación de trabajadores de la misma comunidad.