El GAD Parroquial San José de Quichinche, en alianza con la Fundación Ecuador y la empresa Unacem, emprendió una iniciativa con la que buscan mejorar las condiciones de vida de familias en situación de vulnerabilidad.
Iniciativa social
El proyecto es sobre la construcción y mantenimiento de viviendas que se encuentran en las comunidades rurales de la parroquia.
Verónica Estrada, presidenta de la Junta Parroquial, indicó que son cinco familias beneficiadas con estas intervenciones, de comunidades como Minas Chupa, Cutambi, San Juan de Iguincho y Urcusiqui.
“Contar con una vivienda digna no solo representa un techo, sino que constituye un pilar fundamental para el bienestar integral de las familias. Un entorno adecuado garantiza seguridad, protege la salud, fortalece la estabilidad emocional y reafirma la dignidad humana”, menciona el GAD.
Además, destacan que este proyecto busca promover condiciones más justas.
La planificación incluye la construcción de dos viviendas, mientras que en otras tres, los trabajos se enfocan en el mantenimiento de la infraestructura.
El GAD apoya con la entrega de materiales, en convenio con Unacem. De la misma manera, lo hace la Fundación Ecuador, organización que también brinda asesoría técnica para los proyectos. Por otra parte, la comunidad también pone su ‘granito de arena’, a través de la mano de obra.
Comenzaron trabajos
El proyecto ya inició para las familias de las comunidades de Minas Chupa y San Juan de Iguincho, las primeras en recibir la ayuda del GAD Parroquial.
Cemento, arena, material pétreo, ventanas, puertas y otros se entregaron. Con los dirigentes comunitarios y moradores comenzaron a realizar las adecuaciones.
En San Juan de Iguincho, se atendió a una familia que enfrenta una enfermedad catastrófica, una situación que, remarcaron, “requiere atención prioritaria y acompañamiento solidario”.
Situación de viviendas en Quichinche
El Plan de Ordenamiento Territorial de San José de Quichinche indica que en la parroquia hay 2.111 viviendas particulares.
De este total, hay un déficit habitacional cualitativo del 39,84%, según el Censo de Población y Vivienda de 2022.
Esto hace referencia a las viviendas particulares que presentan carencias en los atributos referentes a la estructura, espacio y a la disponibilidad de servicios públicos domiciliarios.
