Son cerca de dos años desde que no se han realizado campañas gratuitas de esterilización ni brigadas médicas por parte del Municipio de Antonio Ante, según denuncian miembros del colectivo de rescatistas Dog’s Care, quienes sostienen que esta situación afecta principalmente a las personas de bajos recursos que no pueden costear este procedimiento.
Situación en el cantón
Según datos del Censo de Población y Vivienda de 2022, realizado por el INEC, en Antonio Ante se registra un total de 31.074 animales de compañía, entre perros y gatos; sin embargo, esta cifra no incluye a los que se encuentran en situación de calle.
Pamela Estévez, presidenta de Dog’s Care, señala que en zonas como Pilascacho, Santa Isabel y San Roque han recibido solicitudes para que se realicen campañas gratuitas. De acuerdo con la información del INEC, en las zonas rurales del cantón es donde hay un mayor número de canes y felinos.
“Estamos colapsados como rescatistas independientes; todos los días hay abandonos”, señala Estévez, quien recibe reportes de cinco a seis casos diarios de animales abandonados; la mayoría son perras en celo, perros atropellados y camadas de cachorros.
Según información expuesta por el Municipio de Antonio Ante en el Sercop, se estima que solo una pareja de canes sin esterilización puede llegar a producir hasta 67.000 descendientes en seis años; mientras que un par de gatos puede generar 350.000 crías en un período de siete años.
¿Qué dice el Municipio?
Diario EL NORTE acudió al GAD de Antonio Ante, donde Fabio Cabrera, jefe de Gestión Ambiental encargado, indicó que han lanzado dos procesos de contratación pública; ambos sin éxito. El primero de ellos fue en diciembre de 2025, mientras que el segundo fue publicado en marzo de 2026.
El problema, según explicó, radica en que los oferentes no han logrado cumplir con los requisitos mínimos, por lo que ahora preparan la documentación para lanzar un nuevo proceso.
El funcionario indicó que tienen diferentes ámbitos de actuación en lo que respecta a la fauna urbana; uno de ellos son las atenciones veterinarias enfocadas en casos de rescates de animales en situación de riesgo, a quienes se les realiza una valoración médica, se los atiende y luego entran a procesos de adopción.
Anteriormente, para la ejecución de campañas de esterilización y brigadas médicas, mantenían un convenio con una institución, pero se sugirió que esto se haga mediante el proceso de contratación.
Trabajo por los animales
Dog’s Care acoge actualmente a un número de 48 perros y 15 gatos en sus distintas instalaciones. Junto a Christian Dávila, miembro del grupo de rescatistas, EL NORTE acudió a la ciudadela Gangotena, uno de los sitios en el que se encuentran 29 canes.
Mientras se apresuraba por comprar un bulto de 30 kilogramos de comida para perros, comentó que para mantener a los animales bajo su cargo realizan actividades para su autogestión; además de la alimentación, deben costear arriendo y atención médica.
Según relató Dávila, en promedio mensual debe gastar un aproximado de USD 1.000 para la alimentación; sin embargo, cuando necesitan llevarlos al veterinario, los gastos pueden llegar a los USD 2.000.
Al llegar a la propiedad, los ladridos de los ‘peludos’ no se hacen esperar. Corren detrás de él con ansias. Él ya los conoce y a todos los llama por su nombre a la hora de comer.
Sus residentes perrunos más antiguos tienen de seis a siete años. Christian comenta con una seguridad que entristece que ellos se quedarán con él, pues es difícil que alguien los adopte. La más joven del grupo es una pequeña perra de seis meses que se integró hace poco y con alegría juguetea con quienes los visitan; aunque no hablan, en sus ojos expresan que están ansiosos por tener un hogar que los reciba.
Promueven campañas
Para evitar que aumente el número de animales en las calles, organizan de manera mensual campañas a bajo costo. Estévez indica que de esta manera buscan “en algo cubrir esta fuerte demanda de abandonos”.
En cada una de estas actividades, logran 30 esterilizaciones, tanto para perros como para gatos. Además, cada domingo en el parque central de Atuntaqui, los miembros del colectivo acuden a vender artículos para mascotas y de esa manera generar fondos. Si no lo hacen, entonces consiguen buscarles hogares a los animales que reportan como abandonados.