La tercera visita del general Francis Donovan a Ecuador confirma un patrón: Washington ha convertido al país en pieza clave de su estrategia contra el narcotráfico en la región. Las reuniones con Gian Carlo Loffredo y Henry Delgado reafirman una alianza que, en el papel, busca golpear a los cárteles. Pero esta cooperación llega marcada por una sombra difícil de ignorar: la investigación de The Washington Post que vincula ataques a pesqueros ecuatorianos, con una posible operación encubierta de la CIA.
Fortalecer capacidades de seguridad no puede significar renunciar al derecho de saber qué se decide sobre nuestro territorio y nuestras aguas. Toda cooperación bilateral, por más reservada que sea su naturaleza, exige rendición de cuentas pública. Ceder espacios de soberanía a la injerencia extranjera sin transparencia no fortalece la seguridad: la debilita, y erosiona. Esta presencia se sintió en Cuba, Venezuela y Guatemala.
