El combate a la minería informal en el norte del país no se detiene. Las Fuerzas Armadas asestaron nuevos golpes a las organizaciones delictivas dedicadas a la extracción ilegal de oro, durante los últimos días.
Dos campamentos inhabilitados
El Ejército Nacional encontró e inhabilitó dos campamentos mineros informales en la provincia de Imbabura, el lunes último. El primero fue descubierto en el sector de El Verde, en una zona montañosa del cantón Urcuquí.
Ahí los uniformados encontraron un centro logístico e infraestructura levantada para el procesamiento de minerales. En la zona había 50 bultos de material aurífero, listo para su procesamiento. También dos carabinas, productos químicos, como ácidos y nitrato de potasio.
También equipos y herramientas, como una draga, una piscina de sedimentación y una bomba de agua, entre otros implementos.
El otro campamento desmantelado fue localizado en el sector de la mina El Olivo, también en la parroquia La Merced de Buenos Aires, en el cantón Urcuquí.
Durante la intervención, el personal militar localizó equipos, materiales y herramientas utilizados en las actividades mineras. Había un cambuche para acoger a ocho personas. También cuatro cilindros de gas, 25 tacos de dinamita y 200 metros de cable eléctrico, entre otros elementos.
La destrucción de los campamentos de El Verde y de la mina El Olivo deja una afectación de USD 100 000, según la información de la institución armada.
Operativo en Carchi
El domingo último, entre tanto, las Fuerzas Armadas, en coordinación con la Agencia de Regulación y Control Minero, ejecutaron una operación militar en el sector de las bocaminas de El Pablo, parroquia El Chical, cantón Tulcán.
En esa zona, una patrulla militar encontró seis generadores de luz, 2 000 metros de cable eléctrico, tres rotomartillos, 13 explosivos y 11 metros de mecha lenta, entre otros artículos.
El procedimiento
De acuerdo a los protocolos establecidos con las autoridades judiciales, en caso de encontrar un campamento de mineros ilegales, los militares cerraron las bocaminas encontradas y destruyeron los equipos y herramientas. Para ello se utilizaron el combustible y los explosivos, según el reporte militar.
