Hoy celebramos el Día del Orgullo Ecuatoriano, una fecha para mirarnos con cariño y reconocer lo que nos hace únicos: nuestras tradiciones, nuestros saberes ancestrales y la enorme diversidad de nuestra tierra. Desde los páramos andinos hasta las playas del Pacífico y la selva amazónica, Ecuador guarda paisajes y culturas que pocos países pueden ofrecer en un territorio tan pequeño.
Ese orgullo también se refleja en cifras. En 2026, el turismo ecuatoriano muestra señales claras de recuperación: más vuelos internacionales, mayor ocupación hotelera en ciudades como Quito y Cuenca, y un aumento sostenido de visitantes que llegan atraídos por nuestra naturaleza y nuestra gente. Cada turista que recorre nuestros mercados, prueba nuestra comida o visita un museo se lleva un pedazo de nuestra identidad. En la Ciudad Blanca, a la que siempre se vuelve, no se vive solo en las cifras, sino en cada pueblo, comunidad, territorio en cada costumbre y en cada persona que mantiene viva nuestra historia. Celebrar el Ecuador, es celebrar a Ibarra y es celebrarnos a nosotros.
