Cada 26 de septiembre, Ecuador conmemora el Día de la Bandera, fecha que recuerda cuando este símbolo tricolor —amarillo, azul y rojo— fue izado por primera vez como enseña nacional, entrelazando nuestra historia con la gesta libertaria liderada por Simón Bolívar y Antonio José de Sucre. Su tela no es solo diseño: representa el sol, el cielo, el mar y la sangre de quienes forjaron la patria. El juramento a la bandera, que año tras año hacen niños y jóvenes en las instituciones, no debería reducirse a un acto protocolario. Jurar lealtad a la bandera significa comprometerse con los valores que representa: unidad, respeto y amor por la tierra que nos vio nacer. Es una promesa de ciudadanía, no solo de memoria. En tiempos donde la identidad nacional a veces se diluye, recordar el significado de este símbolo es un ejercicio necesario. Enseñar su historia en las aulas, con lenguaje sencillo y cercano, ayuda a entender que la bandera la sostenemos todos.
