El ciclismo ecuatoriano ha vivido una semana histórica, con dos triunfos que reafirman su lugar en la élite mundial.
Harold Martín López, oriundo de la parroquia La Esperanza, cantón Ibarra, de la provincia de Imbabura, conquistó el Tour de Hungría, consolidándose como una de las grandes promesas del ciclismo internacional. Por otro lado, el carchense Richard Carapaz brilló en el Giro de Italia, adjudicándose la victoria en la exigente etapa 11. Estos logros no son casualidad, sino el resultado del esfuerzo incansable de los ciclistas ecuatorianos, quienes han demostrado que con disciplina y determinación pueden competir al más alto nivel. La bandera tricolor ondea con orgullo en el continente europeo, recordándonos que el talento de los nacidos en el norte del país merece reconocimiento y apoyo. Ecuador sigue pedaleando hacia la gloria, y estos triunfos son solo el comienzo de una era dorada para el ciclismo nacional.
