En el Mercado Amazonas, la Asociación 28 de Septiembre, liderada por su presidenta Gabriela Chulde, ha completado con éxito un proyecto de renovación del sistema eléctrico.
La iniciativa, motivada por la preocupación por la seguridad, implicó el reemplazo de un cableado obsoleto de más de 20 años.
El esfuerzo contó con la colaboración de los socios, los estudiantes de la Universidad Técnica del Norte (UTN) y la Empresa Eléctrica EmelNorte, quienes brindaron asistencia técnica y asesoramiento.
Cableado antiguo
Según explicó Chulde, la renovación fue una necesidad urgente, ya que el cableado anterior estaba completamente desgastado. “El problema fue que tuvimos un problema de sistema eléctrico”, explicó, señalando que este deterioro representaba un peligro latente para los comerciantes y sus productos, ya que un cortocircuito podría provocar incendios devastadores.
“Imagínense un cortocircuito nos ocasiona incendios y sería la pérdida total de nuestra mercadería”, advirtió Chulde.
La asociación tomó la iniciativa de reemplazar por completo el sistema eléctrico, desde la conexión principal que baja del poste hasta las instalaciones internas de cada local, incluyendo focos, tomacorrientes e interruptores.
Este esfuerzo involucró a los 29 socios de la asociación, quienes estuvieron de acuerdo en realizar el cambio integral del sistema, mostrando una clara disposición para mejorar las condiciones del mercado.
Perspectiva del comerciante
Uno de los beneficiarios de este proyecto fue Robert Oña, propietario del local número uno de la Asociación, compartió su experiencia sobre cómo este cambio ha impactado su trabajo.
“No creo que sea tanto a nivel personal, porque es una ganancia a nivel general de todas las personas que trabajamos aquí en la Asociación”, afirmó.
Según Oña, la seguridad ha sido el mayor beneficio, destacando que antes de la renovación ya habían experimentado un cortocircuito.
“Desafortunadamente la semana pasada ya tuvimos un problema de un cortocircuito”, recordó, agradeciendo la oportuna atención de la empresa eléctrica que ayudó a mitigar el riesgo.
Nueva instalación y trabajo en equipo
Oña también enfatizó la complejidad de trabajar con un cableado obsoleto, en el que los cables estaban “parchados” unos sobre otros, creando un riesgo significativo. Además, Roberto Oña expresó su alivio y satisfacción tras ocho días de uso de la nueva instalación.
Por otra parte la presidenta destacó que la renovación fue posible gracias a una estrecha colaboración con EmelNorte y los estudiantes de la UTN, quienes brindaron su apoyo técnico de manera gratuita. “Sin apoyo de ellos no hubiese sido posible esto”, manifestó. Mientras EmelNorte asistió en la instalación de la red principal, los ingenieros de la universidad se encargaron de las instalaciones internas. “Nosotros les brindamos todo el material y ellos nos colaboraron con el trabajo”, explicó Chulde.