sábado, 24 octubre 2026
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La obra ejecutada por la Prefectura del Carchi, con una inversión aproximada de 54.000 dólares beneficia directamente a 25 familias. La jornada también destacó el turismo comunitario, los saberes ancestrales, la siembra de árboles e iniciativa La Granjita, ubicada en el sector Poguio Verde.

En Mira, la conectividad rural, la producción agrícola y la identidad cultural se encontraron el viernes, 16 de octubre en la Zona Agro-Ecoturística Comunitaria “El Garrapatal” misma que va desde los 2200 a los 2488 msnm; donde se inauguraron 800 metros lineales de empedrado en el tramo vial La Y–Poguio Verde, una obra ejecutada por la Prefectura del Carchi con una inversión aproximada de 54.000 dólares.

La intervención beneficia directamente a 25 familias dedicadas a la agricultura, la fruticultura y el turismo comunitario en el cantón Mira. Con la vía habilitada y en servicio, los habitantes disponen de mejores condiciones de acceso a sus terrenos y de movilidad para desarrollar sus actividades productivas.

Durante el acto inaugural, el prefecto del Carchi, Julio Robles, anunció su compromiso de impulsar una segunda fase de empedrado de aproximadamente 214 metros en el mismo sector, con lo que se daría continuidad al mejoramiento de la infraestructura vial de esta zona rural.

Una vía que responde a las necesidades del campo

Antes de la intervención, el deterioro del camino representaba una dificultad para los productores que debían movilizarse hasta sus cultivos y transportar sus cosechas. Durante el invierno, las condiciones de circulación complicaban el tránsito; en verano, el polvo afectaba las labores agrícolas y los frutos.

Wilson Castro; agricultor del sector El Jucal, cultiva más de cuatro hectáreas de frutales, entre ellos: cítricos, aguacate de las variedades Hass y Guatemalteco, chirimoya y guaba. Para los productores de la zona, contar con mejores condiciones viales constituye un apoyo para movilizar la producción y desarrollar sus actividades cotidianas. Durante la ejecución del proyecto, Castro expresó su agradecimiento por la obra y recordó los años de espera de los agricultores.

“Muchas gracias a la Prefectura del Carchi por el apoyo, estamos agradecidos y con los ánimos muy altos para seguir adelante. Dios le pague a Julio Robles, prefecto por su ayuda y que Dios lo bendiga por dar la mano a quienes más necesitamos. Durante muchos años nos mantuvimos en esa esperanza; hoy este proyecto se hizo una realidad, es un cambio diferente comparado a lo que vivimos antes”, manifestó.

Por su parte; Martha Paredes, también beneficiaria, recordó las dificultades que enfrentaban para transportar sus productos por una vía deteriorada y las consecuencias que los golpes sufridos por las frutas podían tener en su comercialización.

“Cada bache era un riesgo porque llegaban golpeadas al mercado y eso significaba que nos pagaban menos por nuestro esfuerzo. Con el empedrado ya culminado, el cambio es significativo; los tiempos de traslado se han reducido y lo más importante que ahora nuestras frutas llegan impecables a los consumidores”, señaló.

Autoridades y comunidad recorrieron la vía

La jornada inaugural comenzó con un recorrido por el tramo intervenido en el que participaron Julio Robles, prefecto del Carchi; Fausto Ruiz, alcalde del cantón Mira; los equipos técnicos de ambas instituciones; el padre Daniel Cárdenas, vicario foráneo de la parroquia San Nicolás de Mira; además de las familias beneficiarias y líderes comunitarios.

El recorrido permitió conocer la obra ejecutada y compartir con los habitantes de la zona los alcances de esta intervención vial, considerada importante para la movilidad de los productores y el desarrollo de las actividades económicas del sector. Durante el programa, Robles ratificó su compromiso de continuar trabajando por el desarrollo de la provincia y anunció la continuidad de los trabajos mediante una segunda fase de aproximadamente 214 metros de empedrado.

La intervención anunciada ampliaría el mejoramiento vial en una zona donde la agricultura, la producción frutícola y el turismo comunitario forman parte de la dinámica económica local.

 

garrapatal regalo
Reconocimiento Maritza Pastaz entregó un cuadro con un bordado a mano, como reconocimiento por la gestión en vialidad.

 

Una siembra de árboles como símbolo de esperanza y futuro

Antes de la ceremonia ancestral ofrecida por la Comuna Ancestral de Indígenas Pasto La Libertad; los niños Martín Alejandro Paredes y Mateo Josué Lima participaron junto con las autoridades y la comunidad en la siembra de dos árboles de pino vela en el punto donde comenzó la obra de empedrado, a la altura de la vertiente conocida como Poguio Verde.

El acto simbólico vinculó el mejoramiento de la infraestructura vial con el cuidado de la naturaleza y el compromiso de construir un futuro mejor para las nuevas generaciones. La participación de los niños dio un significado especial a la jornada, al representar la esperanza de que el desarrollo comunitario avance de la mano con la protección del entorno natural.

Durante la jornada, el pequeño Mateo Josué dirigió unas palabras al prefecto del Carchi, Julio Robles, invitados y amigos de “El Garrapatal”. En su intervención, expresó la alegría de la comunidad por la obra ejecutada y destacó el significado de sembrar árboles que crecerán junto con los sueños de sus habitantes.

“Ahora vamos a sembrar dos arbolitos que crecerán junto con nuestros sueños y nos recordarán que debemos cuidar la naturaleza. ¡Que crezcan los árboles, que crezca nuestra comunidad y que tengamos un futuro mejor!”, manifestó el niño.

Su mensaje resumió el espíritu de esperanza y unidad que acompañó la inauguración y recordó que el desarrollo comunitario también implica proteger el entorno natural y dejar un legado para quienes crecerán en este territorio.

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