La parroquia rural de Salinas, del cantón Ibarra, vivió una jornada de alegría, memoria y tradición con la celebración de los ‘Santos Inocentes’, una de las festividades culturales ya arraigadas en esta localidad.
Humor
Las calles se llenaron de jocosidad y humor con la presencia de los emblemáticos personajes de los ‘Santos Inocentes’. Los viejos, las camisolas, el Mono, la Mona, policías y ladrones protagonizaron escenas cargadas de sátira.
Estos personajes, interpretados por los propios habitantes de este territorio, mantuvieron vivo el sentido popular de la festividad y generaron espacios de convivencia entre generaciones.
Reconocimiento
Uno de los momentos más significativos fue el homenaje al señor Sixto Barahona, reconocido como uno de los principales guardianes de esta tradición. Su aporte permitió que la celebración se mantenga vigente con el paso de los años.
“A través de los ojos de don Sixto Barahona, recordamos quiénes fuimos y celebramos quiénes somos. (…) y que mientras exista memoria y alegría, la tradición de los Santos Inocentes nunca morirá”, describió el mensaje que se presentó.
En la celebración
La jornada también incluyó la tradicional Misa de Inocentes, donde el buen humor y la convivencia fueron protagonistas. La participación fue amplia y reflejó la trascendencia de esta práctica en la vida parroquial.
El cierre del evento contó con presentaciones musicales. Los ‘Compas de la Bomba’ ofrecieron un espectáculo. También la Banda Santa Teresita de Cruztola acompañó el festejo parroquial.
Respaldo
La organización tuvo el respaldo del Gobierno Autónomo Descentralizado Parroquial de Salinas, bajo la presidencia de Paulo Ramos. La autoridad destacó el valor de esta tradición como un eje de cohesión social y de memoria cultural.
