La reciente reforma constitucional aprobada por la Asamblea Nacional abre la puerta a una presencia militar extranjera en nuestro territorio. Esto no resuelve la inseguridad, sino que pone en riesgo nuestra soberanía y los derechos de los pueblos. La seguridad se construye con justicia social, no con injerencias. Este fue el mensaje publicado en redes sociales por parte de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), la mayor organización social e indígena del país.
Pronunciamiento
“Nos inserta en dinámicas geopolíticas y económicas impulsadas por intereses externos, que responden a estrategias de potencias globales que buscan controlar recursos estratégicos, rutas comerciales y reprimir movimientos sociales, reprimiendo la paz y estabilidad de América Latina”, señaló la confederación indígena.
Además el movimiento indígena advirtió además que « un modelo de Estado que prioriza la presencia militar, incluso extranjera, en la seguridad interna sin entender las causas estructurales.
Lideraron revueltas
La Conaie, que lideró las protestas sociales de 2019 y 2022 contra los gobiernos de los presidentes Lenín Moreno y Guillermo Lasso, respectivamente, enfatizó en que esta medida pone en riesgo la integridad territorial de Ecuador.
La presencia de bases militares extranjeras en Ecuador fue prohibida en la Constitución de 2008, impulsada bajo el mandato presidencial de Rafael Correa quien llevó a la salida de Estados Unidos de la base militar de Manta, en la costa ecuatoriana.
Contexto
La Confederación expresó su rechazo que dieron a la reforma constitucional siete de los nueve asambleístas de Pachakutik, su brazo político, que se han aliado con el Gobierno para alcanzar una mayoría en el Palacio Legislativo. El movimiento político se encuentra fragmentado tras las elecciones.
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