Una imagen para muchos “imposible”, “improbable”, “hecha con IA”, el presidente de los EE.UU., Donald Trump extendiendo la mano en su casa a Gustavo Petro, exguerrillero y representante de la izquierda tan criticada por republicanos y conservadores. “Es genial”, escribió Trump en la carta entregada a Petro al cierre de su reunión. Este escenario muestra el nivel de preparación de un gobernante “muy práctico” que prioriza el bien común sobre los egos. La oportunidad del diálogo abierto (negociación), más que sea para hallar soluciones mínimas es bienvenido para la gobernanza. Mientras que en Ecuador está prohibido fotografiarse entre los ADN y los RC, salir en una imagen estrechando la mano de una Prefecta de oposición, o peor aún: ignorar la posibilidad de sentarse en una mesa de diálogo con alcaldes de las principales ciudades del país, Quito, Guayaquil y Cuenca. ‘El diálogo es la vía para construir confianza en tiempos de polarización’, dijo Daniel Noboa.