La parroquia Cristóbal Colón, en el cantón Montúfar, volvió a reunir a sus habitantes alrededor de una de las celebraciones religiosas más representativas de la localidad.
Durante la programación en honor a San Pedrito, patrono de la comunidad, se desarrolló el tradicional pase de la chamiza y la paloma, una costumbre que convoca cada año a familias enteras y mantiene vigente una práctica transmitida entre generaciones.
En esta actividad participaron niños, jóvenes y adultos, quienes recorrieron distintos sectores llevando la chamiza hasta un punto común. Al finalizar la jornada, el material recolectado fue encendido como parte del ritual que acompaña las festividades patronales. La comunidad compartió este momento en un ambiente de encuentro, acompañado de expresiones culturales y religiosas.
Autoridad
El alcalde de Montúfar, Raúl Lucero, se sumó a la jornada y acompañó el recorrido junto a los habitantes de la parroquia, respaldando una tradición que forma parte de la identidad local.
En tanto, el domingo se realizó el gran ensamble de músicos en honor a San Pedrito. Más de un centenar de intérpretes se concentró en los bajos de la Basílica para ofrecer un repertorio dedicado al patrono de los cristobalenses y montufareños.
El encuentro reunió a representantes de diferentes agrupaciones y permitió fortalecer la participación cultural dentro de las festividades.
Orígenes
La historia de San Pedrito continúa siendo parte de la memoria colectiva de Cristóbal Colón. De acuerdo con la tradición oral, hace varias décadas los habitantes conocieron que en la iglesia matriz de San Gabriel estaba disponible una antigua imagen del santo.
Tras llegar a un acuerdo con las autoridades religiosas de la época, la adquirieron y la trasladaron en procesión hasta su comunidad. Tiempo después el sacerdote y el sacristán intentaron recuperarla, argumentando que la venta había traído consecuencias para ambos. Los pobladores rechazaron devolver la imagen y desde entonces San Pedrito es el patrono de Cristóbal Colón.